¡Hola! Espero que este blog las encuentre bien, y llegue a todas las mamás (y no mamás) que necesiten de leer palabras de aliento, tips, consejos, algunas recetas y claro que también una que otra historia de esta etapa de mi vida llamada maternidad.
Este blog es para mi un proyecto muy especial, ya que compartiré con ustedes el día a día de mi maternidad, y las cosas que me ayudan a empezar el día desde las 6:30 y hasta a llegar a las 7:30 de la noche con un poco de estabilidad mental 🙈.
Entonces bien, hoy hablare un poco sobre mi; mi nombre es Jimena, tengo 30 años y soy mamá de un toddler de casi 2 años, que tiene mas energía que nada en el mundo, siempre quiere correr, jugar con sus pelotas, regar las plantas y sobre todo siempre quiere ayudarme a hacer hot cakes o "cokeis" como el les llama.
En estos 20 meses de maternidad, he aprendido el significado del amor de mamá, y me han ayudado a entender (aunque quizá la palabra correcta sea comprender) porque nuestras madres hacen cosas que nosotros al pasar de los años juzgamos, no se ustedes, pero yo antes de ser mamá, era la mejor mamá del mundo y tenía todo resuelto, y claro que todo eso cambio una vez que tuve a mi hijo en mis brazos.
Aun sigo aprendiendo, sin embargo, algo que me ha ayudado mucho ha sido el darme cuenta que cada madre y padre somos distintos, cada uno de nosotros tenemos personalidades distintas, economías distintas, ocupaciones distintas, y debemos entender esa particularidad para no juzgar -ni comparar- la maternidad o paternidad de nadie. Retomando una enseñanza de Sri Bhagavan, que nos dice que cuando juzgamos, lo hacemos desde nuestra perspectiva, es decir, desde nuestros zapatos, pero que si nos pusiéramos en los zapatos de la otra persona y viviéramos las mismas circunstancias, tomaríamos exactamente las mismas decisiones.
Me despido por hoy, pero nos leemos pronto.
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